Alejo Bay Valenzuela

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Alejo Bay (izq) junto al general Obregón (der)

El Ejército de la Unión derrotó a las fuerzas del Ejército Confederado en la Batalla de Five Forks en 1865, un encuentro decisivo para el desenlace de la Guerra de Secesión de los Estados Unidos. Después de la derrota, la capital confederada cayó en manos de la Unión y ocho días después el general confederado Robert E. Lee presentó la rendición de sus fuerzas.

La derrota de los confederados tuvo muchas consecuencias, una fue la migración de confederados en busca de tierras donde pudieran escapar del castigo y la humillación de haber sido derrotados. De entre las filas de este ejército derrotado, salió un soldado de nombre Thomas Presley Bay Cordell, personaje con quien iniciamos esta historia.

Thomas Bay era de ascendencia irlandesa, su tatarabuelo migró de Irlanda a los Estados Unidos durante el siglo XVIII. Thomas llegó al mundo durante la primera mitad del siglo XIX, algunas fuentes dicen que nació en Misuri, aunque algunos de sus descendientes afirman que era originario de Virginia. Lo que es seguro es que durante la Guerra de Secesión, tomó partido por los Estados Confederados de América (los estados del sur), y se enlistó en las fuerzas comandadas por Jefferson Davis, Robert E. Lee y otros generales. Cuando fueron derrotados en 1865, Thomas Bay tomó la decisión de dejar el país y cruzó la frontera. Por azares del destino se estableció en el sur de Sonora, dándose a conocer a partir de entonces como Tomás Bay.

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Tomás Bay

En el norte mexicano, Tomás Bay conoció a Albina Valenzuela, chihuahuense de nacimiento, con quien se casó e inició una familia. Y así llegamos al señor Alejo Bay Valenzuela, primer hijo del matrimonio y quién nació el 15 de enero de 1891 en la llamada “Ciudad de los Portales”, Álamos. Alejo inició su educación básica en su ciudad natal y la continuó en la ciudad de Hermosillo, a donde migró con el apoyo de una beca que le concedió el gobernador porfirista Rafael Izabal. En la capital sonorense ingresó al Colegio Sonora, donde fue pupilo Rufo E. Vitela y otros distinguidos maestros de inicios del siglo XX. Al terminar sus estudios regresó al sur de Sonora y se dedicó a la agricultura en Etchojoa y Huatabampo. En esta última ciudad, Alejo entabló una amistad con el entonces alcalde Álvaro Obregón Salido, relación que -como podrán imaginarse-, le trajo muchos beneficios cuando el segundo escaló peldaños en el ejército y gobierno mexicano.

Como muchos sonorenses, Alejo no participó en el movimiento armado convocado por Francisco I. Madero en 1910 e incluso después del asesinato del presidente Madero en 1913, las simpatías de Alejo permanecieron con el gobierno, que para entonces ya estaba en manos del golpista Victoriano Huerta. No fue sino hasta que los revolucionarios tomaron la plaza de Álamos, cuando Alejo Bay pactó con ellos su incorporación a la lucha y entonces sí cambió de bando. Pero Alejo jamás fue militar, se incorporó al movimiento revolucionario como civil y por la confianza que muchos militares le tenían, fue elegido diputado federal en 1917 y luego diputado local en 1919.

Cuando los sonorenses se rebelaron contra Venustiano Carranza en 1920, Alejo Bay fue uno de los firmantes del Plan de Agua Prieta, proclama con la que los sonorenses le declararon la guerra a Carranza y sus adeptos. La rebelión de Agua Prieta triunfó, de hecho, fue el último conflicto en México en el que un grupo rebelde derrocó al gobierno federal. Ese mismo año Alejo vivió otra alegría: se casó con Carmelita Tapia. Aquellas nupcias, además de felicidad y una compañera con quien iniciar una familia (tuvieron seis hijos), le trajo también la oportunidad de estrechar su amistad con Álvaro Obregón, pues su esposa Carmelita Tapia, resultó ser la hermana de María Tapia esposa de Obregón. Por ello, a partir de entonces Alejo y Obregón dejaron de ser buenos amigos y comenzaron a ser parte de la misma familia.

Los sonorenses llegaron a la presidencia y comenzaron a acomodar a sus hombres de confianza en puestos claves. Alejo dejó su curul en el Congreso del Estado y se mudó al puerto de Veracruz, donde fue nombrado jefe de la Aduana Marítima. Ahí se mantuvo por tres años, para después regresar a Sonora y contender en las elecciones para gobernador de 1923. Triunfó y comenzó cuatro años de gobierno identificado como “obregonista”, por su gran cercanía con el entonces presidente Álvaro Obregón. Al igual que los gobernadores Carlos Lafontaine (1967) y Mario Morúa (1991), Alejo Bay gobernó sin cumplir el requisito de ser hijo de padre y madre mexicanos.

Durante su cuatrienio, este político mexico-irlandés creó una ley que seguro hoy sería muy aplaudida por las actuales luchas de género: la ley de divorcios. Concordando con la fama anticlerical de los sonorenses, Alejo Bay estableció el cierre dominical obligatorio de todos los templos católicos. En materia del conflicto con la población china, creó una ley para que los chinos estuvieran confinadas a barrios (o guetos si así se le prefiere). Y rindiéndole tributo a sus raíces irlandesas y sus costumbres sonorenses, abrogó la ley seca que imperaba en el estado.

Luego de terminado su periodo de gobierno, dejó la administración en manos del general Fausto Topete Almada, de quien era amigo. Inmediatamente después pasó al senado como representante del estado de Sonora. Alejo Bay fue uno de los obregonistas que se frustraron con el asesinato de Álvaro Obregón y se unieron a la Revolución Renovadora, una rebelión que le declaró la guerra al gobierno federal. Dicho movimiento armado, también conocido como Rebelión Escobarista porque fue comandada militarmente por Gonzalo Escobar, se proclamó contra el gobierno a través de un manifiesto llamado Plan de Hermosillo, redactado y firmado en la capital sonorense. Alejo Bay fue uno de los firmantes de esta proclama, con ello se convirtió en rebelde, perdió su fuero como senador y su curul en el congreso.

Los rebeldes no tuvieron mucho eco a nivel nacional y los pocos territorios en donde tuvieron influencia, como lo fue Sonora, fueron bombardearon y tomados por el ejército. Alejo Bay escapó, cruzó la frontera y se refugió en los Estados Unidos. Fue uno más de los exiliados en Estados Unidos, uno más de los revolucionarios derrotados que tuvieron que encontrar refugio en suelo extranjero y que contribuyeron -de una u otra forma-, con la formación de la actual comunidad hispana de los Estados Unidos.

Cuando Lázaro Cárdenas llegó a la presidencia (1934-1940), permitió el regreso de los exiliados y Alejo Bay volvió a Sonora. El gobierno no sólo lo exoneró y le perdonó su rebeldía, sino que también le devolvió su rancho incautado. Aunque se dedicó momentáneamente a las labores ganaderas y agrícolas, no tardó en regresar a puestos de gobierno: fue tesorero del estado en 1939, senador en 1940, director de la campaña para gobernador del general Abelardo L. Rodríguez en 1943 y fue presidente del Comité Estatal del Partido de la Revolución Mexicana.

Gozó de gran popularidad en Sonora, lo que le permitió seguir en la política antes y después de ser gobernador, antes y después de unirse a la rebelión. Padeció de leucemia al final de su vida, enfermedad por la que migró a Rochester, Minnesota, en busca de una cura para su mal, pero no la encontró y murió en aquella ciudad el 30 de enero de 1952. Sus restos fueron trasladados a Hermosillo, y los diarios informaron que la misa de cuerpo presente se realizaría oficiada por el arzobispo Juan Navarrete.

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5 comentarios en “Alejo Bay Valenzuela

  1. El retrato de Tomas Bay es de mi abuelo, hermano mayor de mi tío Alejo Bay Valenzuela. Mi bisabuelo emigró a México al estado de Chihuahua. Ahí se casó , en Temoris, con Albina Valenzuela. No se cuando se movieron a Álamos.

    1. Me gustaría conocer más sobre la familia de Don Tomas Bay. Vivo en Navojoa y estoy en un proyecto de Historia Familiar muy importante para mí. Por favor tenga la bondad de comunicarse conmigo. Muchas Gracias.

      1. Yanina Corral: Realmente no sé mucho más de Alejo Bay. Para saber más de este personaje y su familia, te recomiendo contactes al Dr. Ignacio Almada Bay, historiador de El Colegio de Sonora.

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